A ver cómo empiezo esto... Llegó mi cumpleaños. 34 añazos ya. Y en fin...
2025 ha sido uno de mis peores años emocionalmente hablando. He tenido muchísimas rachas de ansiedad y de tensión alta (aunque ahí sigo. Pero bueno). Pero he aprendido mucho. A quererme. A valorarme. A darme la importancia que merezco. He conocido a gente maravillosa. A mi gente de mierda (todos sabéis quienes sois. Tenéis un huequito en mi corazón).
A veces siento que no puedo más. Que no merezco nada. Que no siento alegría o que no merezco sentirla. Pero 2025 terminó con algo que no esperaba. Para bien 😅. Y sí, estoy hablando de ella. Sin esperarlo. Sin buscarlo. Apareció ella. Aún no me lo creo. No sé ni por qué la situación es así pero... Soy feliz.
Gracias a mi gente de Aventuras de Mierda he descubierto mi pasión por el senderismo. Por hacer el cabra subiendo montañas pasando calor o muriéndome de frío 😂. Pero no los cambio por nadie.
He perdido gente por el camino. Otros se han quedado y otros tantos se han sumado. A todos, os quiero. Os agradezco de verdad que me tengáis presente en vuestras vidas. Que me demostréis lo que os importo. Lo que me queréis.
Hoy en la ruta que hemos tenido, me han dado la sorpresa de (así por la cara) cantarme cumpleaños feliz, traerse una botella de cava y darme un regalito (orquestado por ella ♥️). Una cajita con notas dentro. En esos papelitos, me dejaron mensajes que han conseguido hacerme llorar de alegría. No son simples papelitos. Son vida. Son energías para seguir adelante. Lo son todo.
Perdón por enrollarme pero... Creo que la ocasión lo merecía. No todos los días cumple uno 34 años 😅.
2026. ¡Prepárate que vengo fuerte!
Hasta más ver
No hay comentarios:
Publicar un comentario